miércoles, 9 de septiembre de 2009

Mayor de edad

Tenemos en este país fijada la mayoría de edad en los 18 años. Hay otros lugares del planeta que varían ese límite, aunque no somos la excepción en la mayoría de países occidentales. Se entiende que un sujeto que cumple tantas primaveras ya tiene la suficiente madurez intelectual y física para obrar y responder personalmente por las consecuencias de sus actos.Al menos esa es la teoría, lo que no quiere decir que personas más jóvenes no sean plenamente conscientes de lo que hacen, para lo bueno y malo, y que otros bastante más crecidos todavía no sepan atarse los cordones de los zapatos.

La semana pasada muchos recibimos con cierto jolgorio lo que parecía una iniciativa del Partido Popular para limitar el acceso a las redes sociales en Internet a todos los que no fuesen mayores de edad. Luego hubo alguna rectificación con cierta precipitación, en la que se matizaba que los progenitores sólo deberían tener conocimiento del asunto, y por último la marcha atrás pura y dura. Alguno dirá que ya le estoy atizando al PP para variar - si es así, no lee a menudo esta columna - pero esto lo escribo en defensa de la defenestrada coherencia. Los diputados conservadores presentaron una propuesta global sobre la adolescencia en el Congreso, en la que incluían el consentimiento paterno para acceder a Tuenti o Facebook si no se tenían los 18 años cumplidos, y también rebajar la edad penal a los 12 años. En román paladino: un crío puede ir al trullo sin ningún problema, pero alguien al que le queda un mes para ser mayor de edad no puede entrar en una red social para conversar con sus amigos y conocidos sin que su papá le dé permiso.

No deberían presentarse tan a la ligera propuestas que pretenden coartar la libertad de comunicación a los jóvenes de nuestro país. Mucho menos junto a otras en las que se quiere otorgar a niños de 12 años el dudoso honor de poder ser encarcelados si cometen un delito. La educación es la solución a todos los problemas que el PP pretende atajar con prohibiciones y cárcel. Educación para los que se inician en el mundo de Internet a través de las redes sociales, y reeducación para los que, sin tener capacidad para discernir la dimensión de sus hechos, comenten actos terribles con un tremendo impacto en la sociedad. El trabajo pedagógico previo, del que parecen olvidarse, nos evitará muchas situaciones desagradables que nunca serán corregidas con medidas represivas.









Publicar un comentario

Search

Recibe los nuevos capítulos de "Noches de poder" en tu correo electrónico

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Entrada destacada

Noches de Poder. Capítulo 1. Viernes, 11:00h

Llegó al hotel junto al resto de sus compañeros de la delegación. La mayoría eran viejos conocidos, con los que había mantenido batal...

Con la tecnología de Blogger.

Google+ Followers