No se han caracterizado las monarquías a lo largo de la historia por ser instituciones de su tiempo, ni mucho menos transparentes. La mayoría de monarcas, absolutistas o no, siempre han sido celosos de sus intimidades, y desde luego este país y su prensa han respetado como nadie todo lo que desde la corona no tienen interés en contarnos. Muchos pensamos que tanto ésa política de comunicación (por decir algo) como el pacto no escrito por la mayoría de profesionales del periodismo para ver, oír y callar, es casi tan anacrónico como la propia institución a la que se protege. Pero si para muchas cosas Spain is diferent, ésta no iba a ser la excepción. Después de salvarnos de la vuelta a la oscuridad el 23-F, algo habría que hacer para devolver el favor, pese a que nuestro Rey cumplió, básicamente, con lo que era su obligación.martes 23 de febrero de 2010
El Rey Twitter
No se han caracterizado las monarquías a lo largo de la historia por ser instituciones de su tiempo, ni mucho menos transparentes. La mayoría de monarcas, absolutistas o no, siempre han sido celosos de sus intimidades, y desde luego este país y su prensa han respetado como nadie todo lo que desde la corona no tienen interés en contarnos. Muchos pensamos que tanto ésa política de comunicación (por decir algo) como el pacto no escrito por la mayoría de profesionales del periodismo para ver, oír y callar, es casi tan anacrónico como la propia institución a la que se protege. Pero si para muchas cosas Spain is diferent, ésta no iba a ser la excepción. Después de salvarnos de la vuelta a la oscuridad el 23-F, algo habría que hacer para devolver el favor, pese a que nuestro Rey cumplió, básicamente, con lo que era su obligación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada