sábado 28 de agosto de 2010

En caliente


Mariano Rajoy / Público

No es nada nuevo. La estrategia del Partido Popular de Mariano Rajoy - o de quien mande - es la de no dar tregua al gobierno de la nación en ningún ámbito. La política de estado no existe en las filas de la derecha, y se utiliza desde el conflicto en la frontera con Marruecos hasta la liberación de nuestros cooperantes secuestrados en África para laminar lo que consideran un ejecutivo acabado. La situación de los socialistas podría ser motivo suficiente para caer en la tentación, sino llevasen desde el PP haciendo lo mismo desde la noche en que José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones (las primeras, quiero decir).
Tras el asesinato de dos guardias civiles y su traductor en Afganistán, la táctica de trinchera y a la carga que mantienen los populares se ha reflejado en todo su esplendor. Triste, muy triste, ha sido ver la imagen de los féretros camino del cementerio, mientras el líder de la oposición, en un mitin, exigía al presidente del gobierno que “dé la cara” e informe sobre la misión de nuestros hombres y mujeres en el país asiático. Todo en el mismo informativo de televisión. Todo seguido.

Alemania trata de impedir que las empresas investiguen a sus trabajadores en las redes sociales

Hagamos un ejercicio de imaginación. Tras una noche de celebración – nada del otro mundo -, copas, música y exaltación de la amistad, nos despertamos con la habitual resaca fruto de la ingesta masiva de alcohol con diferentes calidades y un par de cajetillas de tabaco en el pecho. ¿Lo peor? No. El también habitual amigo pesado, con su cámara de fotos entre las manos, se pasó la noche realizando un reportaje exhaustivo sobre nuestras correrías. Hace un par de años, sin ir más lejos, la cosa hubiese quedado en el envío de las instantáneas a la lista de correo de los colegas, y en alguna que otra carcajada general tras comprobar el estado general de las cosas a altas horas de la madrugada, y el beso en la boca que le diste a esa drag queen en el momento cumbre de la noche. Eso sería hace dos años. Hoy, desde mucho antes de amanecer entre terribles sufrimientos, ese que se llama amigo ya ha colgado las fotos en Facebook o cualquier otra red social, poniendo la etiqueta correspondiente que te identifica como el autor del momentazo, para que toda tu comunidad de amigos, compañeros de trabajo y familiares puedan disfrutar y comentarlo a su vez con los suyos. Tocado, y hundido.

Desde hace tiempo, son muchas las empresas que, antes de contratar a un nuevo trabajador para incorporarlo a su organigrama, bucean por Google y las redes sociales para encontrar cualquier detalle que les haga replantearse una decisión que por méritos profesionales podría estar ya tomada a favor del candidato. Si la empresa tiene un carácter conservador, nuestra foto con la drag queen, que no hemos visto porque no abrimos a menudo nuestro perfil en Facebook, puede convertirse en la sentencia definitiva para seguir engrosando la lista del paro. En el mismo orden de cosas, la investigación a los empleados que ya forman parte de la plantilla para descubrir actividades no gratas para la empresa también se ha convertido en algo habitual, y fuente de disgustos para muchos.



jueves 26 de agosto de 2010

El precio de un rescate

No importa que ya estén en casa. Sanos y salvos. Da igual que se haya solucionado de forma satisfactoria el secuestro más largo que Al Qaeda ha llevado a cabo en el Sáhara, y en el que desafortunadamente se vieron involucrados ciudadanos españoles. La imagen de los dos cooperantes, Albert Vilalta y Roque Pascual en el aeropuerto de Barcelona, junto a sus familias y agradeciendo al Gobierno de España las intensas gestiones para devolverlos con ellas, provoca aperturas de úlceras en muchos que sólo ven en cada hecho un punto de apoyo para su palanca de acoso y derribo al ejecutivo socialista. La  gran noticia no importa, sólo el objetivo final.

Al comienzo de este secuestro tuvimos que soportar tremendas declaraciones de escritores convertidos en histriones, llegando a decir, poco menos, que estos pijos – refiriéndose a los secuestrados, sí – se lo tenían merecido. El que no quiera tiros, lo que debe hacer es no ir a la guerra. Fueron calificados como “pijos, caraduras, gilipollas y gorrones“, que sólo buscaban redimir sus conciencias en un viaje con ropa de marca. Que lo hiciesen para ayudar a los que menos tienen, en una tierra castigada y olvidada por esos mismos que tanto les criticaban, era secundario. Todo ello mientras Roque, Albert y Alicia Gámez estaban en manos de una facción de la banda de asesinos terroristas que conmociona al mundo desde hace años. Palabras sucias, que fueron toda la declaración de apoyo de esos mismos que se rompen la camisa, no precisamente como Camarón, cada vez que hablan por España y los españoles. Menos por estos, se entiende. Hoy, dejando atrás tanta mediocridad tántrica y los duros momentos, Barcelona Acció Solidària ya piensa en una nueva caravana para llevar ayuda a la zona, y hay que felicitarse por ello.


El retorno de los cooperantes secuestrados es la mejor noticia, la única que queríamos escuchar. Para los que siguen con la palanca preparada, sólo interesa el rescate y sus circunstancias. No como noticia, que lo es y los Periodistas así lo tratan, sino como excusa. Tampoco importa que, en momentos puntuales de esta larga espera, la situación estuviese más cerca de la tragedia que del feliz desenlace al que hemos asistido. Tras los primeros segundos de euforia, ha llegado el momento de utilizar la munición contra aquellos que se han dejado la piel para traerlos a casa. El punto de apoyo para la palanca esta dispuesto. Vayan trayendo piedras.

Albert y Roque están vivos y a salvo. Han vuelto a abrazar a sus seres queridos, y les quedan largos años por delante para disfrutar junto a ellos y recordar estos meses como una amarga pesadilla que les tocó vivir por el único delito de querer ayudar. Albert y Roque están en casa. La solución por la que ha optado el gobierno español, diferente a las vías francesa o filipina, ambas con final catastrófico, ha permitido este hecho. Lo demás, para mí, carece de importancia. Tiempo tendremos para perseguir y capturar a los culpables. Seguro que alguien ya está en ello, y eso sí  importa. Lo único que sale fortalecido tras el secuestro es la constancia en la lucha contra estos delincuentes. Nada más. Los terroristas pagarán el precio de este rescate.


sábado 21 de agosto de 2010

Tuenti, la china en el zapato de Facebook

La red social por excelencia ya supera en población al país que la vio nacer. Facebook tiene más usuarios que la población de Estados Unidos, y si fuese un país ocuparía la tercera posición mundial, sólo por detrás de China e India. 500 millones de personas conectadas tienen la culpa. Estados Unidos, con 130 millones, Reino Unido (28) e Indonesia (26), son los tres estados que aglutinan un mayor número de perfiles. Completan el top ten Italia (26) Francia (21), India (21), Alemania (18), México (16), Turquía (16) y Canadá (16). España, con 12 millones de usuarios, se sitúa en el undécimo lugar, muy lejos de países de nuestro entorno como Francia o Italia, que muestran un grado de penetración mayor, también en el porcentaje respecto a la población total. Los datos han sido publicados por Royal Pingdom, con información de Google DoubleClick Ad Planner.

Es evidente que en España las causas de la aparente resistencia al imparable avance de Facebook son particulares. En nuestro país, la omnipresente red de Mark Zuckerberg se encontró con un enemigo de calado, que le disputó y ganó un segmento de población vital para crecer en este negocio. Más del 80% de los adolescentes de nuestro país utiliza la red social Tuenti, recientemente adquirida por Telefónica, y muchos de ellos no compaginan esa actividad con otro perfil en Facebook. Ambas empresas se han estado disputando hasta hace bien poco el título de primera red social de España, un galardón que parece haber caído del lado de Facebook, por el momento. También en el número de búsquedas realizadas en Google la red de Zuckerberg ha desplazado a Tuenti del primer lugar, aunque ambos siguen encabezando la lista.



jueves 19 de agosto de 2010

Tomás Gómez y los valores

Tomás Gómez, durante un mitín en Madrid / Ion Antolín


Decía en televisión Tomás Gómez, que además de una crisis económica vivimos una crisis de valores. Una situación en la que muchos jóvenes de nuestro país abandonaron sus estudios para trabajar dentro de la burbuja cocida al igual que los ladrillos sobre los que se sustentó. Porque valía más  el que más dinero acumulaba, y se ganaba mucho y fácil. Porque así se medía el éxito. Cierto. Los destinatarios de la obra construida crearon nuevas clases sociales cuya linde se establecía en los metros cuadrados de piso y en los centímetros cúbicos de coche. Unidades de medida para racionalizar lo que ya no podía sustentarse dentro de la lógica de los países de nuestro entorno. Una sociedad creada con la mirada puesta en el vecino de al lado, fundamentada en lo unipersonal y sin ningún tipo de cohesión que nos permitiese funcionar como uno para crecer. Bendito fútbol. Santa selección. Ha tenido que llegar, a través de la narcolepsia de la pelota, el momento de abrazarnos con el vecino sin pensar en la tarima flotante que se ha puesto, el muy gañán.

Las penurias de Google Street View

Google Street View es una herramienta magnífica. Su gratuidad sólo hace crecer la grandiosidad de un proyecto con el que, hasta hace bien poco, sólo podíamos soñar. Poder recorrer las calles de cualquier ciudad del mundo – poco a poco crece el catálogo – desde nuestra cómoda posición frente al ordenador, imaginándonos frente a la Casa Blanca o en la puerta del Moulin Rouge mientras preparamos el viaje real que un día nos llevará a vivir la experiencia en toda su magnitud, no tiene precio. Google y su interminable carrera hacia adelante para sacar al mercado nuevas aplicaciones nos lo permite desde hace un tiempo, gracias a una serie de coches que recorren nuestras calles fotografiándolas… y algo más.

El juzgado número de Instrucción número 45 de Madrid ha citado como imputado al representante legal de Google en España para que aclare los datos recopilados por sus coches para este servicio, lo que no quiere decir que el gigante de Internet vaya a ser llevado a juicio. El motivo: los hechos ya conocidos que han llevado a la empresa de California a pedir disculpas en Alemania, y que le está acarreando problemas similares en otros países del mundo. Los coches de Google, en su periplo diario, no sólo recogían fotografías. También se quedaron con datos sobre las redes inalámbricas de miles y miles de ciudadanos y empresas, y es lo que la jueza Doña Raquel Fernandino quiere conocer de primera mano. Qué información se guardó, y saber si incluye nombres de redes particulares, direcciones IP asignadas a los routers o paquetes de datos de los internautas. En el país germano ha sido habilitada una página para que los propietarios de edificios puedan solicitar la desaparición de los mismos en Street View. Desde el gobierno alemán se estima que serán más de 200.000 las solicitudes de este tipo, y el pulso que mantiene el ejecutivo de aquel país con Google puede terminar en una nueva legislación para proteger mejor a los usuarios. En India y Portugal las cosas también están bastante calientes, y la siguiente vuelta de tuerca parece estar dándose en España.


miércoles 4 de agosto de 2010

Telefónica compra Tuenti

Algunos directivos de Tuenti junto a miembros del equipo
A lo largo de los últimos meses venían sucediéndose los rumores sobre la posible compra de Tuenti por parte de Telefónica, aunque en la mayoría de casos estos eran desmentidos por fuentes de ambas compañías. Sin duda se estaban produciendo negociaciones, y éstas al final han llegado a buen puerto, ya que el anuncio oficial se está produciendo a través de los blogs de varios miembros del equipo directivo de la red social. También Telefónica, en un comunicado, destaca que esta operación les permitirá “ganar una mayor exposición a la innovación que sucede en la Web y a los servicios que son demandados por los jóvenes, afianzando la posición de Telefónica en el mundo de Internet y en concreto en el ámbito de las redes sociales permitiéndole formar parte de un negocio en crecimiento que está transformando los modelos de relación y comunicación entre los usuarios de internet“.

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