sábado, 14 de enero de 2017

Noches de Poder. Capítulo 20, sábado 20:00h


Gorka Ibarra sabía dónde se metía cuando aceptó formar parte de la conspiración contra Tomás. En los juegos de poder la gente pone mucho en las apuestas, y no es precisamente el azar lo que decanta la victoria. La aparición de su artículo, del que guardaba un difuso recuerdo, había terminado con una carrera que apenas había empezado. Faltaba poco para la cena, y había subido por las escaleras hasta la azotea del hotel para fumar algunos cigarros tranquilamente y reflexionar sobre lo que diría ante los periodistas que montaban guardia para hacerle muchas preguntas. La lluvia estaba dando una tregua, y aunque la humedad y el frío hacían que la noche no fuese la más apetecible, no le importaba. Miró al cielo y observó las nubes que recorrían el cielo de Madrid con un color rojo fantasmagórico. Las luces de la ciudad se reflejaban en ellas, y el viento las movía de forma constante hacia el horizonte. Dentro de poco él sería poco menos que esa luz mortecina, eclipsado por los que iban a tomar protagonismo en esa última noche. Se dejó ir en sus pensamientos mientras fumaba el primer pitillo, y con el segundo comenzó a tratar de averiguar quién podría haber sacado ese texto maldito del cajón para liquidarlo políticamente. Comenzó por Tomás. Desde luego estaría deseando ver su cabeza en una pica desde que se enteró que estaba del lado de Armenta para darle una puñalada trapera histórica. Sí. Tomás tenía suficientes motivos para querer arrastrar por el barro su reputación y quitarse un enemigo de la partida, aunque, por otro lado, los apoyos que habían recabado seguirían de su lado ya que Armenta estaría en estos momentos buscando otro candidato para seguir la pelea, ahora que el día se había retirado para dejar paso, una vez más, a la oscuridad. Entonces, mientras pensaba en la ausencia de luz, lo vio todo claro...

Como si fuese el día de la marmota, la habitación 712 albergada la reunión de los mismos dos hombres que horas antes se habían encontrado allí para conjurarse por última vez y no dar un paso atrás en su estrategia. Armenta y Martín volvían a verse las caras, sentados cada uno en una de las camas y con las caras a pocos centímetros una de la otra. La estancia solamente estaba iluminada por las lámparas que había en las mesillas de noche.

- Martín, Ibarra es un paquete. Anoche me di perfecta cuenta de que no tiene lo que hay que tener para dirigir esto y soportar estas próximas horas. Me vendiste bien lo del carácter vasco y todas esas chorradas, pero no ha pasado la prueba del algodón y ahora estamos jodidos.

- Estamos jodidos porque tú te has cargado a Gorka sin consultar con nadie. ¿Se puede saber de dónde sacaste el artículo? - Preguntó Martín con voz de pocos amigos.

- A veces hay algunas leyendas sobre mí que son ciertas...

La intrigante respuesta de Armenta obedecía a esos rumores que recorrían la organización de norte a sur y este a oeste. Uno de ellos, quizá uno de los más repetidos y por ello al que casi nadie daba crédito, era que Daniel Armenta y sus colaboradores disponían de material – conocido en los cenáculos de la capital como dossiers – sobre todo tipo de miserias políticas, personales y económicas de los líderes más relevantes del partido. Llevaban años acumulando la información para poder utilizarla en cónclaves como el que les ocupaba, y algunas historias iban más allá, asegurando que, una vez terminaron con la gente del partido, comenzaron a hacer lo mismo con jueces, fiscales... El pequeño CESID (La CIA española hasta la llegada del CNI) montado en Andalucía era un mito, hasta que Armenta solo esa frase lapidaria.

- No quiero pensarlo, Armenta, prefiero no saber más. Lo que sí me gustaría conocer es tu idea, brillante o no, para sacarnos de la mierda de pozo en el que nos has metido con tu ataque de periodismo de investigación en las cloacas.

Armenta le miró a los ojos.

- ¿Me crees tan gilipollas como para hacer algo así sin tener preparado un plan B? Y, por cierto, Martín, a mí, me llamas Don Manuel.




Continuará... 
 









Publicar un comentario en la entrada

Search

Recibe los nuevos capítulos de "Noches de poder" en tu correo electrónico

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Entrada destacada

Noches de Poder. Capítulo 1. Viernes, 11:00h

Llegó al hotel junto al resto de sus compañeros de la delegación. La mayoría eran viejos conocidos, con los que había mantenido batal...

Con la tecnología de Blogger.

Google+ Followers